Entrevista a Jorge Rama

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Jorge Rama es un artista argentino. A través de la esencia vibrátil de su obra, se dibuja el mundo que reside en lo profundo de su ser. Las hondas preocupaciones estéticas que acompañan el pensamiento de este artista, se repiten en ecos luminosos a lo largo de sus pinturas. Jorge Rama es un celebrado artista que ha llevado su obra a galerías y exposiciones, obteniendo siempre el beneplácito de la crítica y la admiración de muchos. La Revista Noche Laberinto ahora le pregunta:


N.L: ¿Qué relación existe entre su pintura y las demás artes?

J.R: Todos somos conceptuales: De alguna manera estamos mostrando nuestro interior, nuestra imaginación. Tiene que ver con cómo nos alimentamos por dentro. En algunas ocasiones, cuando he estado pintando una obra, me sorprendo al estar pensando en Bach por ejemplo, y no sé por qué. A lo mejor, llega a mí, algo de su música, aunque no sé si podré expresarlo de manera que otros lo vean. A veces pensar en un libro o en una obra de teatro que he visto: Un instante que se queda en tu inconsciente. Eso puede un disparador. Creo que todos aquellos que nos comunicamos a través del arte funcionamos en conjunto; es una comunicación ente los seres humanos.

N.L: Recordamos que Miró y otros artistas, tenía sus propias obsesiones… ¿Cuál es entonces su relación con el arte, su método de trabajo?

J.R: Durante algún tiempo tuve que regular bastante el tiempo que dedicaba a la pintura. Actualmente, dedico mi tiempo a la docencia y a la pintura. Soy bastante regular con el tiempo para el trabajo. Me levanto temprano en la mañana, puesto que me resultan muy productivas y estimulantes esas horas. Me gusta la luz natural. Tengo un taller en el que tengo luz natural. Siempre tengo ganas de trabajar. A mí me pasa, que estoy siempre trabajando con mi cabeza… a lo mejor me voy a dormir pensando en algo que voy a hacer y cuando me levanto la idea continúa. Picasso decía: “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”. No confió en la idea de que la inspiración llega como un rayo: Por lo general trabajo y soy crítico con mi obra. No todo lo que hago me gusta por supuesto.

N.L: Al admirar su obra, el observador reconoce una preocupación instintiva por el color. El color nace en su obra, no es subversivo sino que fluye con armonía… Inclusive Baudelaire llegó a figurarse que el color tiene un pensamiento independiente ¿Qué piensa usted del color en la pintura?

J.R: El color para mí, es fundamental porque expresa el espíritu de la pintura. Está más allá de la diferencia de los contrastes entre el blanco y el negro (que son los mayores que existen) y la fuerza que produce la línea en el dibujo. La pintura tiene la posibilidad de expresar a partir del color, los estados de ánimo de quien lo hace y de quien lo recibe. Hay una universalidad respecto al color; lo que representa el color en general. En mi caso particular, me considero un colorista. Me gusta imaginar una obra con un color determinado. Me gusta que el color determine el estado de la obra. Uso por lo general dos o tres colores e intento explotarlos al máximo. Busco establecer valores, matices y contrastes. Surge naturalmente en mí, dejo que fluyan los colores respecto a mis instintos para desarrollar un lenguaje genuino. El color rojo, por ejemplo, durante mucho tiempo no lo use. Luego se me presentó como un reto porque no es un color fácil de trabajar. Yo siento con el color una forma de expresión que excede la composición, el dibujo, la idea y a la teoría previa.

N.L: ¿Cuáles son las influencias que usted ve en su obra?

J.R: Hoy día es difícil decirlo. He intentado buscar; a lo largo de los años, un lenguaje personal. Hago pintura geométrica aunque no me gustan las definiciones, porque encasillan un poco. Intento mantener la importancia del color en la concepción geométrica que realizo. Cuando comencé en la pintura, llegué a admirar mucho a Pettoruti; el pintor argentino, también a los cubistas. Cuando vine a La Plata, tomé clases durante algún tiempo con una artista platense llamada Alicia Dufour que había sido alumna de Pettoruti. Aprendí mucho con ella sobre el color.

Tenemos influencia de todos aquellos que nos han precedido. Negarlo resultaría imposible porque eso es la cultura. Ahora bien, el arte plástico; en las últimas décadas, ha tenido la muy saludable posibilidad de producir Individualismos. En otras épocas, las corrientes eran muy marcadas, mientras que hoy convergen y conviven muchas expresiones en la búsqueda de un lenguaje personal.

N.L: ¿Cuál es el valor estético que busca explotar en cada una de sus obras?

J.R: La inocencia: Es decir, hay un estado lúdico que tiene que ver con lo que es genuino. La necesidad de expresión respecto a lo que está afuera. Se puede llegar a tener una técnica depurada y limpia, pero lo lúdico, la inocencia en mi trabajo es lo que me separa de las alienaciones. Independientemente del resultado que se consiga, es el disfrute infantil lo que otorga a la obra la felicidad creativa.

N.L: ¿Cuál es la función de las artes plásticas en la vida actual?

J.R: El arte es un reflejo del tiempo. La historia se ha reconstruido a partir de los documentos artísticos de las civilizaciones. Estamos inmersos en una época de “información permanente” que muchas veces opaca la manifestación artística. El arte llegó a representar el espacio común de la comunicación humana. El impresionismo por ejemplo, presentó una ruptura con la forma de representación del tiempo debido a la inmediatez. La velocidad modifica la imagen. Hoy en día no existe una forma de expresar la vorágine de información visual que existe a través de internet. Pienso que la manifestación artística tiende a ser concreta en la expresión pública.

N.L: Para finalizar… las artes han tenido rupturas con sus lenguajes tradicionales. Muchos lectores han migrado a formatos digitales, por ejemplo… ¿Cuál es el futuro de la estética plástica?

J.R: Ya en los años 60, escuchaba yo que el “pintor de caballete” se había terminado. Es decir, la manifestación clásica del pintor ante la tela. No solo no desapareció sino que encontró nuevas formas de expresión. El arte gráfico existe en la humanidad mucho antes que la escritura. En las primeras civilizaciones, mientras había cazadores buscando algo para comer, había alguien pintando las actividades de la caza y de la pesca. El arte digital hoy tiene un futuro importante respecto a la expresión plástica, pero creo que es una vertiente del arte gráfico. El futuro es muy difícil de vaticinar pero es aquel en el que converjan estos nuevos lenguajes. La imagen es inherente al ser humano. Es una expresión interior.

Lo que puede cambiar es el tiempo de contemplación frente al arte. Es difícil imaginar hoy una pintura con las concepciones del barroco. Pero la cultura es la absorción de lo que nos precede. Las propuestas ahora son diferentes. Existe una mayor pluralidad, hay mayor diversificación. El sentido del arte gráfico está en la posibilidad de generar una obra estética que alguien recibe. La percepción del observador completa con su lectura la obra de arte. Su imaginación le permite participar de la imagen y de la obra.

(…)

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